Economía
El consumo de carne vacuna cayó a su nivel más bajo en 20 años: 47,5 kilos por habitante en mayo
Según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA), la caída del 6,1% interanual refleja el impacto de precios que subieron 57,9% en un año, casi el doble de la inflación general. El pollo y el cerdo ganan terreno en la mesa de los argentinos.

El asado, símbolo por excelencia de la mesa argentina, enfrenta uno de sus momentos más difíciles. Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) correspondiente a mayo de 2026, el consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en 47,5 kilos por habitante al año, el registro más bajo de los últimos veinte años. La caída representa un retroceso del 6,1% interanual, equivalente a 3,1 kilos menos por habitante respecto del promedio de los últimos doce meses. El dato surge de la evolución del sector entre enero y mayo de 2026.
La explicación central está en los precios. Aunque durante mayo los valores de la carne vacuna aumentaron apenas 0,1% mensual —por debajo de la inflación del período—, la comparación interanual revela una acumulación de 57,9% en doce meses, muy por encima del 33,2% registrado por el Índice de Precios al Consumidor. La brecha entre el encarecimiento de la carne y la evolución del poder adquisitivo de las familias es el factor que CICCRA identifica como motor principal de la contracción del consumo interno.
El pollo y el cerdo ocupan el espacio que deja la carne vacuna. Según un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario, el pollo sostuvo un consumo cercano a los 47 kilos por habitante al año, prácticamente igualando a la vacuna por primera vez en la historia reciente. La diferencia de precio lo explica: el kilo de asado ronda los $18.569, mientras que el pollo se consigue cerca de los $5.048 y el pechito de cerdo alrededor de los $9.151. Un kilo de asado equivale, en la práctica, a cuatro kilos de pollo o dos de cerdo. El consumo de cerdo, por su parte, superó los 19,5 kilos per cápita anuales, marcando un récord histórico y consolidando una tendencia de crecimiento sostenido.
En términos de producción, entre enero y mayo se registraron 1,168 millones de toneladas res con hueso, una caída del 7,3% respecto del mismo período de 2025. El consumo aparente acumulado en ese lapso rondó las 855.750 toneladas, lo que implica unas 106.700 toneladas menos que un año atrás, una reducción del 11,1%. La contracara de ese cuadro está en las exportaciones: en el mismo período se embarcaron cerca de 312.200 toneladas, un crecimiento del 5,1% interanual impulsado principalmente por la demanda de Estados Unidos.
Para la ganadería del departamento Chacabuco, donde el sector viene de dos años de precios históricos sostenidos, el dato de CICCRA enciende una señal de alerta sobre el mercado interno. La caída del consumo doméstico presiona sobre la demanda en los remates locales, aun cuando las exportaciones ofrecen un canal alternativo. El panorama refuerza el diagnóstico que CharataChaco.Net ya recogió en notas anteriores sobre el sector ganadero regional: los precios récord no se trasladan al bolsillo del consumidor, y la mesa de los argentinos se reorganiza en consecuencia. Para más información sobre la economía del Chaco, seguí nuestra cobertura en CharataChaco.Net.
Economía
¿Que mejore la economía o ganar el Mundial?: qué prefieren los argentinos según una encuesta
El informe de Giacobbe Consultores, realizado sobre 2.500 casos entre el 5 y el 10 de junio, muestra además que el 71,5% confía en que Argentina será campeona y que el 93,4% asegura que el resultado del Mundial no cambiará su voto.

Con Argentina ya en cancha en el Mundial 2026, una encuesta nacional de Giacobbe Consultores midió algo que va más allá del fútbol: qué pesa más para los argentinos, la gloria deportiva o la recuperación económica. El resultado fue contundente. El 48,8% de los encuestados afirmó que preferiría que Argentina mejore económicamente aunque le vaya mal en el torneo. En contraposición, el 44,2% eligió la épica deportiva y respondió que preferiría salir campeón aunque la economía no mejore. El relevamiento se realizó sobre 2.500 casos en todo el país entre el 5 y el 10 de junio, con un margen de error de más/menos 2%.
La ilusión mundialista, sin embargo, está intacta. El 71,5% de los consultados confía en que la Selección de Lionel Scaloni volverá a coronarse campeona del mundo, con picos de 77,5% entre las mujeres. El optimismo deportivo convive, así, con una mirada más pragmática sobre la economía: la mayoría no resigna la esperanza en la Selección, pero tampoco subordina su bienestar al resultado de un torneo.
Uno de los datos más llamativos del informe apunta directamente a la política. Ante la pregunta de si un eventual campeonato de Argentina podría influir en su voto de cara a las elecciones de 2027, el 93,4% respondió que no, de ninguna manera. Solo el 3,9% admitió que, en caso de que la Selección salga campeona, votaría al presidente Javier Milei. La cifra desarma uno de los argumentos que suelen circular en los análisis electorales: la idea de que el éxito futbolístico puede trasladarse en apoyo político para el gobierno de turno.
El Mundial tampoco logra despejar la mente de los argentinos de los problemas cotidianos. Solo el 14,5% de los encuestados reconoció que durante el torneo se olvida completamente de la crisis. La gran mayoría —el 46,9%— admitió distraerse un poco pero sin perder de vista la realidad, mientras que el 37,9% aseguró que de ninguna manera deja de pensar en los problemas del país. El dato es coherente con otro informe reciente de la misma consultora, que registró que el 54,4% de los argentinos percibe que la economía está empeorando —el 39,8% de forma rápida y el 14,6% de manera lenta.
El cuadro que emerge del informe de Giacobbe retrata una sociedad que disfruta del fútbol pero no lo confunde con una solución. En el NEA y en el Chaco, donde el impacto del ajuste sobre el consumo y el empleo informal es especialmente sensible, esa separación entre cancha y realidad resulta especialmente significativa. Para la política chaqueña y nacional, el mensaje es claro: el humor social se mide en pesos, no en goles.
Economía
De la picada al asado: cuánto cuesta juntarse en Charata para ver un partido de Argentina en el Mundial
Reunirse para alentar a la Selección cuesta hasta 12 veces más que en Qatar 2022. El 66% de los argentinos planea verlos en familia y el living sigue siendo el principal punto de encuentro.

El Mundial 2026 ya arrancó y con él el ritual más argentino de todos: juntarse a ver a la Selección con asado, picada y mate. Pero sostener esa costumbre en Charata —y en todo el país— cuesta considerablemente más que hace cuatro años. Organizar un asado para seis personas con bebidas y acompañamientos demanda hoy un gasto casi doce veces superior al registrado durante el Mundial de Qatar 2022.
Un informe de la consultora Focus Market para Naranja X analizó la evolución de precios de productos emblemáticos del consumo mundialista entre Sudáfrica 2010 y el Mundial 2026. El asado para cuatro personas pasó de costar $40 en 2010 a $27.385 actualmente, lo que representa un incremento acumulado del 67.402%. La picada para tres personas, con capacidad para compartir entre seis, pasó de $147 en 2010 a rondar los $49.000 hoy.
En el NEA el impacto es aún mayor: como informó CharataChaco.Net en la nota sobre la inflación de mayo, la región registró un 2,6% mensual frente al 2,1% nacional y acumula un 17,6% en lo que va del año, lo que implica que los precios en Charata pueden superar los promedios nacionales que se toman como referencia en estos relevamientos.
El asado: la opción más cara pero la más elegida
Para medir la evolución del asado, Focus Market tomó como referencia una comida para cuatro personas compuesta por asado, vacío, pechito de cerdo y pollo, sin incluir bebidas, ensaladas ni achuras. El valor actual de ese menú ronda los $27.385, un 881% más que en Qatar 2022.
Un asado clásico completo para 10 personas —con asado de tira, chorizos, morcillas, provoleta, pan, ensalada, gaseosas, agua y carbón— cuesta entre $220.000 y $250.000 en supermercado del AMBA en mayo de 2026, lo que equivale a entre $22.000 y $25.000 por persona. En carnicería de barrio el mismo menú baja a entre $185.000 y $215.000. En Charata, donde la mayoría de las compras se hacen en carnicerías de la ciudad, la referencia más cercana es ese segundo valor.
El kilo de asado de tira en supermercados del AMBA ronda los $18.000 a $22.000. En el interior, los precios varían según el canal de comercialización y la zona, pero la tendencia es la misma: la carne vacuna fue el rubro que más aumentó en los últimos años.
La picada: la alternativa más económica para grupos grandes
La picada para tres personas, calculada para compartir entre hasta seis comensales, llegó a los $49.000 de cara al Mundial 2026, lo que representa un incremento del 1.128% respecto de Qatar 2022, cuando costaba $3.990. Para grupos más numerosos, armar una picada casera con fiambres, quesos, aceitunas y pan puede ser una alternativa más accesible que el asado completo.
El living, el punto de encuentro
A pesar del costo creciente, el ritual de juntarse a ver a la Selección no desaparece: se adapta. Según una encuesta de Betsson Group, el 66% de los argentinos planea ver los partidos en familia y el 32% lo hará con amigos, lo que confirma que el living de los hogares sigue siendo el principal escenario de cada partido de Argentina.
La recomendación práctica para los charatenses que quieran achicar el gasto es buscar ofertas y comparar precios, planificar con anticipación los cortes —la costilla y el matambre son los más económicos— y apostar a la picada casera para la previa en lugar de la comprada. La diferencia puede ser de hasta un 20% en el costo total de la reunión.
Economía
Una familia necesitó casi $1.500.000 para no ser pobre en mayo, según el INDEC
La Canasta Básica Total aumentó un 2% en mayo y acumula un alza del 34,9% en los últimos doce meses. La indigencia para ese mismo hogar se ubicó en $681.246.

La Canasta Básica Total (CBT), que delimita el umbral de la pobreza, aumentó un 2% en mayo de 2026. Una familia de cuatro integrantes —dos adultos y dos hijos— necesitó $1.498.741 para no ser pobre, según el INDEC. Este indicador acumuló un alza del 34,9% en los últimos doce meses. En paralelo, el umbral de la indigencia para ese mismo grupo familiar se posicionó en $681.246.
Para que un adulto no sea indigente en mayo requirió $220.468, y para superar la línea de la pobreza necesitó $485.030. Ambos valores corresponden al adulto equivalente del Gran Buenos Aires, la región de referencia metodológica del INDEC para el cálculo mensual de las canastas.
La canasta alimentaria subió más que la inflación general
La suba mensual de la CBT estuvo por debajo del índice de inflación general de mayo, que fue del 2,1%. Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca la línea de la indigencia, subió un 2,4% en mayo, por encima de la inflación general. Que la canasta alimentaria crezca más rápido que el índice general implica que los sectores de menores ingresos —que destinan una proporción mayor de su presupuesto a alimentos— son los más golpeados por la dinámica de precios.
En lo que va del año, la CBA registró un incremento del 15,6%, mientras que la CBT tuvo una suba del 14,5%. Los rubros con mayor incidencia en la variación mensual fueron, según el INDEC, pan y cereales y productos lácteos dentro de alimentos y bebidas, además de combustibles, electricidad y agua en el segmento de precios regulados.
Un año de distancia: la pobreza que sube en pesos
En abril de 2025, ese mismo grupo familiar de cuatro integrantes requirió $1.110.624 para superar la línea de pobreza. En doce meses, el umbral creció casi $390.000, lo que grafica de manera concreta la erosión del poder adquisitivo de los hogares que se encuentran cerca de los límites de vulnerabilidad.
El dato cobra especial relevancia para el Chaco y el NEA, donde —como informó CharataChaco.Net en la nota sobre inflación regional— los precios subieron un 2,6% en mayo, medio punto por encima de la media nacional, y acumulan un 17,6% en lo que va del año. En una región donde los salarios y las transferencias sociales no siempre acompañan ese ritmo, la distancia entre ingresos y canasta básica se amplía de manera sostenida.
En cuanto al panorama de la pobreza infantil, Unicef proyecta que para el primer semestre de 2026 la pobreza en niñas, niños y adolescentes volvería a subir al 44,4% y la indigencia treparía al 10,8%, revirtiendo parte de la mejora registrada en 2025.
Economía1 día agoDe la picada al asado: cuánto cuesta juntarse en Charata para ver un partido de Argentina en el Mundial
Sociedad5 horas agoLa Oficina de Empleo de Charata abre inscripciones para tres cursos virtuales y gratuitos con inicio en julio
Política1 día agoRach saludó a la Policía del Chaco en su 73° aniversario y destacó a quienes cuidan Charata
Sociedad1 día agoClima en Charata hoy: lunes frío de feriado con máxima de 16 grados y semana que mejora hacia el acto de Güemes del miércoles
Sociedad4 horas agoEl Municipio de Charata habilitó la poda en 13 barrios desde hoy hasta el 22 de junio
Política24 horas agoEl intendente Rach respaldó la suspensión de las PASO chaqueñas y exigió definición al Frente Chaqueño
Sociedad1 día agoLa Parroquia de Charata celebra su Novena Patronal del 18 al 27 de junio bajo el lema «En comunión, participación y misión»
Economía4 horas ago¿Que mejore la economía o ganar el Mundial?: qué prefieren los argentinos según una encuesta






































