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Patatas al microondas – Recetas de rechupete

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Cómo hacer patatas al microondas. Cuando hablamos de cocina práctica, rápida y sabrosa solemos hacer alusión a uno de los electrodomésticos menos usados de la cocina, el microondas.

En casa solemos prepara esta receta de patatas muchísimas veces, no sólo como acompañante o guarnición, con pequeñas adaptaciones también como parte de una tortilla de patatas. Sí, os aseguro que un experto catador de tortillas no podría distinguir cual de ellas está preparada con patatas al micro o de forma tradicional.

El microondas va a ayudar a cocer la patata, pero no queda cocida totalmente pues al deshidratarse y gracias al aceite de oliva, sal y pimienta, la patata adquiere una textura entre cocina y frita. Una patata con un excelente sabor que a veces cuando cocemos en agua pierde, sobre todo si la patata no es de calidad.

Comento que son rápidas y sencillas, pues curra el microondas, no manchas y en 10-12 minutos tienes el trabajo hecho. Sólo darle el toque de salsa que quieras, una mayonesa, una salsa brava o aquella que más te guste para acompañarlas. Es una receta perfecta para una cena rápida, sana y de rechupete. Un acompañamiento para una un pescado a la plancha o incluso para una ensalada rápida de patatas, como unas papas aliñás o nuestra querida ensalada campera.

¿Quién se atreve con ellas? Si las preparáis quiero que me contéis que os han parecido, en casa triunfan.

Preparación de las patatas al microondas

  1. Vamos a elegir las patatas con las que prepararemos la receta. Lo mejor es comprar una patata que sea apta o apropiada para cocer. En esta ocasión son patatas de guarnición que son todas de un mismo tamaño, tirando a pequeñas. Si no dispones de la posibilidad de una patata de guarnición tenemos la opción de cocinar patatas más grandes.
  2. Las tendremos que cortar en gajos del mismo tamaño, para que se cocinen todos los gajos de igual forma. Sea de una u otra forma, las vamos a cocinar con piel, como nos gustan en casa.
  3. Lavamos las patatas muy bien para retirar los restos de tierra si los tuviese y otras sustancias. Secamos y tenemos las patatas listas para cocinar.
  4. Cortamos las 8 patatas de guarnición por la mitad, de forma alargada, tal como veis en el vídeo. Así se asientan perfectamente en la superficie que vamos a introducir al micro. Las ponemos sobre un papel de horno, vamos a hacer como un paquetito para hacerla al estilo papillote.
  5. La parte que hemos cortado irá hacia arriba y la parte de la patata con piel para abajo. Sobre la superficie cortada de la patata vamos a añadir un poco de sal y pimienta negra recién molida. Las patatas irán ligeramente separadas y sin que se amontonen unas encima de otras. Importante para que se cocinen todas por igual.
  6. Vertemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima. En el vídeo veréis que añado muy poquito, gracias a un spray que suelo utilizar para hacer carne o pescado a la plancha. Lo venden en cualquier gran superficie o tiendas especializadas en menaje de cocina.
  7. Hacemos un paquete con el papel de hornear tal como veis en el vídeo. Es súper sencillo, como si fuese un paquetito de regalo, cerrando por los lados para que se cocinen al vapor y con su propia humedad en el micro.

Cocinamos en el micro. Presentación final de las patatas

  1. Introducimos en el microondas y, dependiendo de cuantas sean, tardarán entre 10 y 15 minutos. En mi caso con 10 minutos se han hecho perfectamente, depende de vuestro micro, lo vais a conocer mejor que yo. Si necesita algún minuto más lo veréis, sólo tenéis que pinchar una de ellas para ver si hay o no resistencia y tiene la textura deseada.
  2. La potencia ideal de cocción es de 800 W, que suele ser la potencia máxima. Si tu microondas no llega a esa potencia, simplemente tardarán más minutos en cocerse, pero estarán igual de sabrosas. Una vez listas, sacamos las patatas del microondas y, con cuidado de no quemarte, retiramos las patatas del paquetito. Si no hay prisa puedes dejar que reposen 5 minutos antes de sacarlas, así no tendrás problemas con el calor.

Estas patatas puedes utilizarlas como cualquier otra patata cocida, para todo tipo de preparaciones: ensaladas y ensaladillas o aperitivos… todo un mundo de posibilidades a tu alcance.

Por Alfonso López

Empecé Recetasderechupete.com en 2009. En estos años he escrito recetas y libros, grabado vídeos, he dado cursos presenciales y clases en escuelas de hostelería. Y cocinar para mi familia y amigos sigue siendo mi gran pasión. En esta web quiero compartir contigo toda mi experiencia, para que disfrutes de la cocina tanto como yo y todos tus platos salgan de rechupete.

Alfonso López Alonso - Cocinero en Recetasderechupete.com

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Migas de coliflor: Receta de unas migas deliciosas y más saludables con coliflor

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Migas de coliflor. Receta de unas migas deliciosas y más saludables con coliflor

Cómo hacer migas de coliflor. Las verduras tienen infinitas posibilidades. Son alimentos con muchísimos nutrientes, vitaminas y minerales, pero es que además están deliciosas. Con frecuencia nos encontramos faltos de ideas e inspiración, no sabemos qué hacer con ellas y caemos en la rutina de los platos de siempre. Pero el universo “verdura” es infinito y la receta de hoy es buena prueba de ello.

La coliflor es una verdura que se tiende a rechazar, generalmente por el olor que desprende cuando es cocinada. Sin embargo es un gran alimento que apenas engorda y que merece la pena incorporar a nuestros menús. En casa somos muy fans de esta crucífera y eso se refleja en todas las recetas que podéis encontrar en el blog, desde la coliflor gratinada con bechamel, una original tortilla de coliflor y cebolla, la tradicional coliflor al horno, en forma de buñuelos o porque no, como base de una pizza.

Hoy aumentamos la familia con estas migas de coliflor que podríamos decir que son un trampantojo, es decir unas falsas migas manchegas pero quitando el pan. Dan el pego ¿verdad? De aspecto podrían pasar por migas de pan, pero son mucho más saludables y ligeras que las tradicionales. Una alternativa fabulosa para cuando no queremos llevarnos demasiadas calorías al cuerpo.

Se trata de un plato muy sencillo y rápido de preparar. Además, al cocinar la coliflor en sartén con un rehogado corto, no desprende olor alguno, algo muy de agradecer. Es una opción excelente para una cena saludable o una receta perfecta si buscáis un plato único -si las acompañamos de un par de huevos por ración- con que solucionar la comida o la cena de esta semana. No le deis más vueltas y poneos manos a la obra, porque seguro que el resultado os encantará.

Preparación de la coliflor. La base de estas migas

  1. Preparamos la coliflor retirando las hojas y la parte más dura del tallo (que podemos guardar para otra receta o para hacer caldo junto con otras verduras, huesos, etc). Separamos los floretes del tronco central, procurando obtener piezas de un tamaño lo más similar posible. Si no lo conseguimos a la primera, los troceamos una vez retirados y hacemos lo mismo con el tronco central.
  2. Lavamos bien la coliflor y la escurrimos para retirar el exceso de agua. Si contamos con un robot de cocina en casa, introducimos la mitad de la coliflor troceada en el vaso. Picamos groseramente programando un segundo a velocidad media. Removemos la coliflor y repetimos la operación tantas veces como sea necesario hasta conseguir trozos de un centímetro (aproximadamente), como los que veis en las fotos del paso a paso.
  3. Retiramos la coliflor del vaso del robot y procedemos de igual forma con la otra mitad que tenemos reservada. Si no tenemos robot de cocina, picamos la coliflor a cuchillo (manualmente). Es un poco más laborioso, pero la tarea resulta perfectamente asumible.

Preparación de las migas y presentación final

  1. Calentamos un fondo de aceite de oliva virgen extra en una sartén o cacerola amplia.
  2. Pochamos el diente de ajo, previamente pelado y rallado o finamente picado. Antes de que se empiece a dorar añadimos las migas de jamón serrano y rehogamos a fuego medio durante un par de minutos.
  3. Retiramos la sartén o cacerola del fuego y agregamos el pimentón, removiendo para integrar y evitar que se queme.
  4. A continuación incorporamos la coliflor, sal al gusto y removemos de nuevo. Llevamos la sartén o cacerola de nuevo al fuego y, a potencia media, la rehogamos durante 7-8 minutos. Removemos constantemente para que todos los ingredientes se unan y se impregnen de los sabores del resto. También para ayudar a que las migas de coliflor se cuezan de manera homogénea.
  5. Servimos las migas de coliflor inmediatamente. Acompañadas de uno o dos huevos fritos constituyen un plato único rico, delicioso y de rechupete.

Aquí tenéis todas las fotos donde muestro como preparar esta receta paso a paso. No os perdáis detalle para que os salgan unas migas de coliflor de rechupete.

Galería de la receta

Consejos para unas migas de coliflor perfectas

  • Cuando cocinamos con pocos ingredientes, es importante que sean de buena calidad y lo más frescos posible. Una coliflor firme, de hojas duras y libre de magulladuras y unos huevos recién puestos (a ser posible) -mejor si son de gallinas criadas en libertad- marcarán la diferencia.
  • No recomiendo usar buen jamón -ibérico, pata negra, bellota o similar- en esta receta, porque su paso por la sartén lo estropearía. Aunque unas láminas finas, decorando el plato una vez servido, sumarán muchos puntos a su favor.
  • Los amantes del picante pueden dar un toque de alegría a este plato sustituyendo parte (o la totalidad) del pimentón dulce por pimentón picante.
  • La clave para que este plato sea lo más parecido posible a unas migas de pan tradicionales es que la coliflor esté cortada en trozos como de un centímetro. Como mencionado en el proceso de elaboración, contar con un robot de cocina ayuda con el proceso, pero no es indispensable. De hecho, cortando manualmente controlamos el tamaño de las piezas.
  • Los huevos fritos son opcionales, pero no me diréis que le dan un punto tremendo a las migas de coliflor. Los podemos cambiar por huevos escalfados o poché y ahorrarnos unas calorías, ya que al cocerse en agua no aportan grasa añadida.

Por Alfonso López

Empecé Recetasderechupete.com en 2009. En estos años he escrito recetas y libros, grabado vídeos, he dado cursos presenciales y clases en escuelas de hostelería. Y cocinar para mi familia y amigos sigue siendo mi gran pasión. En esta web quiero compartir contigo toda mi experiencia, para que disfrutes de la cocina tanto como yo y todos tus platos salgan de rechupete.

Alfonso López Alonso - Cocinero en Recetasderechupete.com

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Receta de croquetas de cocido o puchero caseras

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Receta de croquetas de cocido o puchero caseras

Receta de croquetas de cocido o puchero caseras. Prueba también: Croquetas de jamón · Croquetas de pollo· Croquetas de atún· Croquetas de bacalao· Croquetas al horno· Croquetas de calabacín· Croquetas de boletus· Croquetas de queso· Bechamel para croquetas · Freír croquetas

Al hablar de croquetas a todos se nos llena la cabeza de recuerdos, sobre todo el de nuestra casa cuando éramos niños/as. En casa no se tira nada y las croquetas son un manera muy digna de aprovechar esos restos de carne o pescado del día anterior. El relleno depende normalmente de la comida del domingo, yo las he llegado a comer de infinitas variaciones que podéis ver en el blog.

Y si tenéis compañía en la cocina podéis disfrutar del ritual de producción en cadena, cada uno con su función en la cocina: la preparación de la bechamel, el picado de la carne, el moldeado de la masa, el rebozado en pan rallado y huevo, la fritada en un buen aceite de oliva y el paso final, la degustación en caliente que te quema la lengua…

Ahora en Madrid la historia es otra, gracias a la familia de Jimena tengo dos estilos de croquetas estupendas. Unas de marisco por parte de su abuela Pilar y otras de cocido de su padre Evelio con una masa muy jugosa gracias al toque de la cebolla y una bechamel muy cremosa.

Y es que el cocido ha inspirado coplas, libros y hasta una ópera. Por toda la geografía española encontramos cocidos en múltiples variantes, el cocido gallego, el vasco, la escudella catalana, el pote asturiano, el famoso cocido madrileño, el cocido montañés, la olla podrida, el puchero canario, el puchero andaluz con su pringá, el cocido Maragato, la olla gitana de Murcia, la presa de predicador en Aragón, y alguno que seguro que me olvido… todos variantes de una misma idea, el cocido.

Con los restos de cada uno de ellos podemos preparar unas croquetas increíbles. No dudéis en preparlas en cantidades industriales y congelad las que os sobren para tener siempre a mano.

Preparación de la bechamel base para las croquetas

  1. Tamizamos la harina con un colador para que luego no se produzcan grumos. Ponemos en un cazo la leche a fuego medio durante 4-5 minutos sin que llegue a hervir. Así aceleramos el proceso de preparación de la salsa.
  2. En otro cazo introducimos la mantequilla y la calentamos a fuego bajo hasta que se derrita, tiene que tornar a un color avellana y sacará un poco de espuma que podemos quitar si queremos. Aunque yo he usado sólo mantequilla, podéis utilizar a medidas iguales mantequilla y aceite de oliva. El aceite le da un toque especial, probad a ver si os gusta.
  3. Añadimos la harina tamizada y dejamos que se mezcle hasta que formen pequeñas masas de  tono dorado, nos ayudará a ligar la bechamel (la mezcla de harina y mantequilla se llama Roux y no sólo se utiliza en esta salsa sino en muchas otras). Este proceso de tostado es muy importante para que la bechamel no sepa mucho a harina, cosa que pasará si se nos queda cruda.
  4. Removemos muy bien con una cuchara de madera la harina con la mantequilla hasta quede como una bola. Echamos la leche caliente en el cazo con la harina y la mantequilla. Añadimos sal, pimienta al gusto y un poco de nuez moscada molida.
  5. Removemos de manera continua con una varilla (5-6 minutos). Vamos controlando la temperatura, lo mejor es dejarel fuego al mínimo.
  6. Quedará un mezcla homogénea y lo más importante, sin grumos. Si no tenéis controlada esta salsa y os quedan grumos, podéis arreglarla con un toque de batidora, os quedará perfecta. Ya tenemos la bechamel, base de unas buenas croquetas ahora sólo nos falta mezclar todo, con los restos del cocido.

Preparación de la base de las croquetas de cocido

  1. Los restos de cocido que hemos utilizado en este caso son: gallina o pollo, el chorizo sin piel, morcilla sin piel, carne de ternera (morcillo) y algo de jamón. La combinación dependerá de lo que te haya sobrado en la comida del domingo.
  2. Picamos finamente los restos de cocido, debemos tener especial cuidado con las ternillas, los huesecitos del pollo, la piel del chorizo y la morcilla. Os recomiendo unas tijeras o un cuchillo que esté bien afilado. Este proceso se llama desmigado o deshilachado y es fundamental para no encontrarnos ningún tropezón molesto a la hora de comer.
  3. Introducimos en una sartén dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente echamos 1 cebolla muy picada. La pasamos unos 10 minutos a fuego medio hasta que quede dorada y añadimos los restos ya picados del cocido. Juntamos todo bien con una cuchara y probamos de sal, rectificamos con sal y pimienta si hace falta. En unos 2-3 minutos estará todo listo.
  4. Añadimos la carne a la bechamel y removemos unos minutos en frío. En una fuente engrasada con mantequilla y espolvoreada con harina echamos la masa de croquetas. Tapamos con papel de plástico tipo film para que no se reseque la parte superior y una vez que haya enfriado metemos la fuente en la nevera.
  5. En frío la masa tira más y se manipula mejor, debemos dejarla en la nevera durante un día, así podremos moldear correctamente las croquetas.

Forma, fritura y presentación final de las croquetas de cocido

  1. Para el empanado, cuando esté la masa fría, se les da forma con dos cucharas o con la mano. Formamos las croquetas con las manos, dándoles la forma que más nos guste. La ovalada y alargada más tradicional o redonditas como he hecho en esta ocasión. Las pasamos por huevo batido y luego por pan rallado, que sea lo más crujiente posible.
  2. Si lo podéis preparar casero mucho mejor, porque así elegís el tipo de pan que más os guste. Unas de las mejores croquetas que he probado estaban rebozadas con pan de Cea, simplemente increíbles.
  3. Las vamos depositando en un plato sin que se peguen unas a las otras y las dejamos una hora en la nevera. Las sacamos de la nevera pasado el tiempo y dejamos secar un poco las croquetas antes de freírlas para que el rebozado se resequen un poquito. En este punto podemos hacer dos cosas, freírlas para disfrutarlas en el momento o congelarlas para poder hacerlo cuando queramos.
  4. Admiten la congelación perfectamente. Sólo tendremos que retirarlas del frigo y ponerlas directamente a freír, sin descongelar, con el aceite bien caliente, cuando queramos prepararlas. Si sois pocos en casa como es mi caso os recomiendo el tema de la congelación.
  5. En una cazuela de paredes altas o en la freidora, calentamos abundante aceite de oliva virgen extra suave, para freír. Vamos friendo las croquetas a fuego alto. Regulando la temperatura para evitar que se nos quemen. Retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servimos directamente, recién hechas. Con las medidas de esta receta salen unas 25 croquetas

No os perdáis ningún detalle del paso a paso de esta receta de croquetas de cocido que prepara mi madre Rosa. Os aseguro que os saldrán perfectas.

Galería de la receta

Por Alfonso López

Empecé Recetasderechupete.com en 2009. En estos años he escrito recetas y libros, grabado vídeos, he dado cursos presenciales y clases en escuelas de hostelería. Y cocinar para mi familia y amigos sigue siendo mi gran pasión. En esta web quiero compartir contigo toda mi experiencia, para que disfrutes de la cocina tanto como yo y todos tus platos salgan de rechupete.

Alfonso López Alonso - Cocinero en Recetasderechupete.com

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Donuts caseros: Cómo preparar donuts de azúcar

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Cómo hacer donuts caseros. Receta de unos donuts glaseados y muy esponjosos

Cómo hacer donuts caseros. Estoy seguro de que no existe nadie en España, por lo menos de mi generación, que no sepa lo que es un donut. Seguro que a casi todos, en más o menos ocasiones, nos dejaban disfrutar de una de estas rosquillas de masa frita con ese glaseado de azúcar. Personalmente a mí me traen recuerdos de la niñez, por eso la idea de hacerlos en casa intentando que se parezcan lo máximo posible al original me parece divertida y genial.

No es la primera vez que los preparo, ni la primera receta que pruebo, pero esta que hoy he preparado es desde luego la que más se parece al donut de siempre. Incluso encontraréis en el blog como hacer donuts de chocolate, como emplearlos en una tarta de donuts realmente de rechupete o con estos donuts rellenos de crema. No voy a deciros que es exactamente igual porque no lo es, pero se acerca bastante al comercial que recordamos de pequeños. Definitivamente el toque de la naranja y el cardamomo son el secreto del éxito de esta receta.

En la actualidad los donuts son el desayuno clásico en Estados Unidos, y en nuestras recetas de postres no podía faltar, estos son los clásicos. Aunque en España hemos importado muchas variedades con glaseados de colores y rellenos de mermelada, crema, chocolate… un sinfín de opciones, de las que daré buena cuenta en el blog.

La masa es más similar a la de las berlinas rellenas tan famosas en EspañaYo me quedo con los nuestros, los de toda la vida con su glaseado de azúcar y aquí os dejo la receta para que la disfrutéis.

Preparación de las masa de los donuts

  1. En una cazuela calentamos la leche con una tira de piel de naranja hasta que hierva. Así infusionamos la leche con el aroma de la naranja. Retiramos del fuego y dejamos templar. Reservamos.
  2. Abrimos las vainas de cardamomo y extraemos las semillas. Machacamos las semillas en un mortero. En un bol mezclamos la harina, la sal, el azúcar, la ralladura de la piel de la naranja y las semillas de cardamomo molidas. Mezclamos bien y reservamos.
  3. Cuando le leche esté templada la colamos y añadimos la mantequilla. Dejamos que se derrita, añadimos la levadura de panadero y removemos bien para integrar. Es importante que la leche esté tibia, no muy caliente para no cargarnos la levadura.
  4. En un bol grande batimos el huevo y le añadimos la leche con mantequilla y levadura. Removemos bien. Echamos la mezcla de harina al bol de ingredientes líquidos y comenzamos a amasar. Primero con la ayuda de una cuchara de madera y luego con las manos sobre una superficie ligeramente enharinada.

Amasado y reposo de la masa de donuts

  1. Amasamos durante 10 minutos y volvemos a colocar la masa en el bol.
  2. Tapamos con un paño y dejamos que fermente durante 2 horas hasta que haya doblado su volumen. Para asegurarme del resultado lo que hago es dejar que la masa leve dentro del horno apagado pero previamente calentado a 25-30º C. No siempre la temperatura ambiente ayuda para el trabajo de fermentado de masas. Así de esta manera no hay fallo.
  3. Estiramos la masa con un rodillo sobre la encimera previamente enharinada. La dejamos de un grosor de algo menos de 1 centímetro. Con dos moldes redondos, uno para el contorno exterior y otro para hacer el agujero de nuestros donuts. Vamos cortando las porciones. Si no tenemos un molde específico para cortar pastas podemos emplear un vaso ancho para el círculo exterior y una tapa de plástico de cartón de leche por ejemplo, para hacer el hueco interior.
  4. Otra cosa importante a tener en cuenta a la hora de hacer las porciones es que debemos aprovechar la masa lo máximo posible la primera vez que la extendemos. Ya que al juntar los recortes y volver a amasar el resultado ya no será el mismo.
  5. Nos quedarán unos donuts menos estéticos, más deformados. Así que es importante intentar hacer el mayor número de porciones a la primera. Vamos colocando cada porción de donut sobre un trocito de papel sulfurizado para facilitarnos el trabajo de su manipulación. Es una masa bastante delicada y se deforma fácilmente.

Fritura de los donuts

  1. Una vez hechas todas las porciones es el momento de un segundo levado. Colocamos de vuelta los donuts en una bandeja, dentro del horno apagado pero tibio. Durante 1 hora hasta que vuelvan a doblar o triplicar su tamaño.
  2. Ponemos a calentar abundante aceite en una sartén pequeña pero profunda. Cuando el aceite esté caliente, no demasiado, vamos colocando nuestras porciones.
  3. Freímos nuestros donuts a temperatura media durante 1-2 minutos por cada lado. Retiramos a una bandeja con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  4. Trasladamos los donuts a una rejilla hasta que se enfríen totalmente. Tenemos que tener mucho cuidado con la temperatura del aceite, porque es muy muy fácil que se quemen los donuts en un visto y no visto.

Glaseado y presentación final de los donuts

  1. Preparamos el glaseado batiendo el azúcar glass con el agua. Cuando los donuts estén fríos los sumergimos en el glaseado por ambos lados. Devolvemos a la rejilla para que escurran el exceso y se sequen.
  2. Os aseguro que quedan impresionantes, todo el mundo debería probar a hacerlos caseros por lo menos una vez en su vida, le saldrán amigos por todos lados.
  3. Recordad que hay que llevar una vida saludable, una dieta variada y equilibrada, en la que tienen cabida todo tipo de alimentos, incluso esos pequeños placeres prohibidos en forma de rosca que satisfacen cuerpo y mente.

No lo pienses más, anímate, coge un donut y disfrútalo conscientemente. ¡Se feliz!

Aquí tenéis un paso a paso en fotos donde muestro como preparar esta receta de donuts. No os perdáis detalle para que os salga perfecta.

Galería de la receta

Consejos para unos donuts perfectos

  • En el paso 10 os explico que coloquéis el donut sobre un trocito de papel sulfurizado o papel de hornear para facilitarnos el trabajo de su manipulación. Es una masa bastante delicada y se deforma fácilmente. Así podemos tirarlos directamente al aceite hirviendo sin quitar el papel, que se separa al momento y se quita fácilmente con unas pinzas o un tenedor.
  • Si te sobra masa, y crees que no puedes con ellos, ni tu familia ni tus vecinos… te aconsejo congelar. Los puedes guardar envueltos en papel film o bolsas zip, protegiéndolos bien del frío para que no queme tu masa, y cuando quieras comértelos sácalos y deja que se descongelen la noche anterior (Siempre en la nevera). Luego al día siguiente los dejas a temperatura ambiente, espera a que fermenten hasta que más o menos tripliquen su tamaño tal como explico en el paso a paso y sigue la receta.
  • Si te gustan los donuts, tienes que freírlos. Hay varias recetas de donuts o donas al horno, no quedan ni de lejos bien. Se quedan secos como una rosquilla. La esponjosidad se va al garete.
  • Un fallo común es freír en aceite muy caliente, excesivamente caliente. La masa se dora en exceso y queda cruda por dentro. Mi consejo es freír en el 7 sobre 10 puntos que tiene mi inducción, es decir al 70% de la temperatura de tu cocina.
  • Si no haces agujero, puedes rellenarlos con mermelada, crema de chocolate o natillas.

Curiosidades sobre los donuts. Origen e historia

  • Si os preguntáis por su historia os comento que su origen más probable está en un bollo de aceite que se preparaba en Holanda sobre el siglo XVI, el olykoek.
  • En un principio era un pastel con forma de bollo, sin agujero. Por problemas técnicos culinarios en aquella época era muy difícil conseguir que la masa quedara uniformemente frita, quedando la zona central cruda en casi todas las ocasiones.
  • Como forma de solventar el problema se colocaban nueces en esta parte central para que al haber menos masa que freír quedase lo menos crudo posible.
  • El origen de la palabra se debe precisamente a esta costumbre, los primeros emigrantes holandeses llegados a Estados Unidos comenzaron a llamar a este bollo dought nut, masa de nuez, derivando el vocablo hasta el actual donut.
  • No fue hasta 1847 cuando a Hanson Gregory se le ocurrió la idea de hacerle un agujero en el centro al bollo para solventar de raíz el problema de la mala cocción (que seguía existiendo a pesar de todo).
  • Ya sea porque no le gustaban las nueces o porque quería probar algo nuevo, este fue el momento en el que aparece el actual donut tal y como lo conocemos hoy en día.

Por Alfonso López

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Alfonso López Alonso - Cocinero en Recetasderechupete.com

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