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Ola de calor
Charata superó los 44 de térmica en la siesta tarde de este jueves

Además en diferentes sectores de la ciudad se padecieron cortes de energía eléctrica.

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Charata superó los 44 de térmica en la siesta tarde de este jueves

La ola de calor se hace sentir en todo el país y por su puesto en el Chaco, dentro de nuestra provincia Charata superó los 44 de térmica en la siesta tarde de este jueves.

En el transcurso de la siesta la sensación térmica escalo incluso por encima de los 45°C. Además en diferentes sectores de la ciudad se padecieron cortes de energía eléctrica.

En tanto que para el último día del año, este viernes, la temperatura rondaría en una mínima de 25° y una máxima de 40°, con cielo despejado para la mayor parte del día y algunas nubes que arribarían durante la tarde, sin embargo, no se anticipan probabilidades de lluvia.

Pronostican lluvias por debajo de lo normal para el litoral argentino

Ni las precipitaciones muy halagüeñas ni las temperaturas muy beneficiosas para esta parte del país.

Es que el Servicio Meteorológico Nacional (SM) publicó el informe sobre el Pronóstico Climático Trimestral (enero-febrero-marzo 2022) que depara precipitaciones Inferior a la normal sobre la región del Litoral (en el Chaco incluye al Este provincial); mientras que las temperaturas serán normales o superior a la normal sobre el extremo norte (toda la provincia del Chaco)  y noreste del país y región de Cuyo.

En cambio, en estos 90 días las lluvias serán normales sobre el norte del país (resto de la provincia, excepto el Este chaqueño), región de Cuyo, Buenos Aires, La Pampa y Patagonia.

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El jueves 11 llega Alberto Fernández al Chaco para inaugurar obras

La última vez que Alberto Fernández estuvo en el Chaco como titular del Ejecutivo nacional fue el 28 mayo de 2022, en el acto de institucionalización del Frente de Todos.

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El jueves 11, llega Alberto Fernández al Chaco para inaugurar obras

El jueves 11 llega Alberto Fernández al Chaco para inaugurar obras. Se inaugurarán 100 viviendas y 70 cuadras de pavimento urbano en Villa Ángela y un CDI en Taco Pozo.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández llegará al Chaco este jueves 11 de agosto para inaugurar obras en distintas localidades de la provincia.

Durante la mañana, será recibido por el gobernador Jorge Capitanich y demás autoridades provinciales; para participar de actos de inauguración de 100 viviendas y 70 cuadras de pavimento urbano en Villa Ángela; y de un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) en Taco Pozo.

El jueves 11 llega Alberto Fernández al Chaco para inaugurar obras

Será la quinta vez que Alberto Fernández visite el Chaco como titular del Ejecutivo nacional; ya que estuvo el 28 mayo de 2022 en el acto de institucionalización del Frente de Todos Chaco; y anteriormente el 2 de septiembre de 2021 en el marco del Día de la Industria.

La segunda vez que vino al Chaco fue el 20 de julio de 2021 para la inauguración del tramo final de la ruta provincial 7 y la primera fue el 29 de abril del mismo año, para habilitar un tramo del acueducto de El Impenetrable.

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A 71 años de la Provincialización: la vez que Chaco pasó a denominarse Provincia Presidente Perón

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A 71 años de la Provincialización: la figura de Evita y el aporte imponderable de quienes hicieron Chaco

A 71 años de la Provincialización: El Chaco fue declarado Provincia por la Ley 14.037 del 8 de agosto de 1951 y por ley del 20 de diciembre de 1951, pasó a denominarse Provincia Presidente Perón. Esta denominación se dejó sin efecto por Decreto – Ley 4.145 del 17 de octubre de 1955 y se retornó a la anterior: Provincia del Chaco.

Por Roli Pérez Beveraggi

Las pugnas por la provincialización del Territorio Nacional Chaco fueron épicas y con un fervor llamativo, que exponía a las claras el grado de lucha política existente y el valor por llevarlas a cabo. En 1918, Enrique Lynch Arribálzaga propulsó la medida en la demanda por la representación parlamentaria con voz y voto en la Cámara de Diputados de la Nación, fue una de las más contundentes.

Así, se gestó en Resistencia la reunión de una Asamblea pro representación parlamentaria, en la que participaron periodistas, comerciantes y profesionales. De ella surgió la Liga Pro Representación Parlamentaria, que se propuso difundir sus objetivos entre la opinión pública del país, lograr la adhesión de otros territorios y crear subcomités en el interior del Chaco. Si bien no estaba contemplada en la Ley 1532, sus defensores sostenían que era un mandato constitucional.

A 71 años de la Provincialización: la vez que Chaco pasó a denominarse Provincia Presidente Perón

Se buscó coordinar una acción conjunta de los distintos territorios a través de la Junta Permanente Pro Representación Parlamentaria, organizada en 1922, en Buenos Aires y presidida por Luis Zuberbühler. En ella, el Chaco estaría representado por Juan S. Mac Lean. La Liga Pro Representación Parlamentaria se opuso a distintas iniciativas que proponían dar voz pero no voto a los representantes territorianos. También solicitó la participación en las elecciones de presidente y vicepresidente La designación de un gobernador nativo o que conociera los problemas del territorio y atendiera las aspiraciones de sus habitantes, así como su elección directa y la concesión de mayores atribuciones al cargo, fue un problema tempranamente planteado.

Según la Ley 1532 de Organización de Territorios Nacionales, para tener Legislatura propia se necesitaba una población estable de 30.000 habitantes y 60.000 para la provincialización. Estos guarismos fueron tempranamente superados por el Chaco (y también por La Pampa, Misiones, Río Negro y Formosa) y desde 1916 en el caso de la Pampa y desde 1918 en nuestro caso, se habían presentado varios proyectos para lograr el status de provincia.

Derechos políticos restringidos

Los habitantes de los territorios tenían derechos políticos restringidos, pues no podían participar en las elecciones de autoridades nacionales ni elegir sus propios gobernantes. En ese entonces, el gobernador era designado por el Poder Ejecutivo Nacional, con acuerdo del Senado. Duraba tres años en sus funciones y tenía atribuciones muy limitadas, siendo considerado un mero delegado del Ministerio del Interior.

El 20 de mayo de 1936 Se funda en Resistencia la Alianza Civil Territoriana, a fin de promover la provincialización del Chaco y, eventualmente, exigir que el Territorio fuera gobernado por nativos chaqueños o vecinos afincados. Fueron sus gestores Aldo Moro, Juan R. Lestani, Marcelino Castelán, Ildefonso Pérez; Antonio y Alfredo Martina, Guido Miranda, Edgardo Rossi, Mario y Luis Marpegán, Pablo Boschetti, Raimundo Pereno, Carlos Santambroggio, Adolfo Lagerheim y Luis Durmuller, Domingo Baldo y Armando Romagnoli.

Se destaca, en especial, la figura de Juan Ramón Lestani, que en 1940 preside la Junta Provincialista del Chaco. Dos años antes, en 1938, el notable ensayista de Unidad y Conciencia y Por los caminos del Chaco, escribía en el primero de esos libros, que “el Chaco es un gigante que no siente, ni piensa. Para que se oriente, démosle cerebro y corazón: es decir, unidad y conciencia”. Esta es una parte de la Larga lucha de los habitantes territorianos del Chaco que recién tuvo eco en 1951 con la provincialización.

La figura de Evita

Quien tomó la posta y logró que esta gran demanda política fuera llevada a la realidad fue Eva Duarte de Perón que exigió en el Congreso Nacional la inmediata sanción de la Ley por la Provincialización del Chaco.

El 20 de julio de 1951 se sancionó la Ley Nº 14.037, que fue promulgada el 8 de agosto del mismo año. El 18 de diciembre de 1951, el convencional obrero Policarpo Acosta, propone llamar a la nueva Provincia en la convención constituyente, con el nombre de Presidente Perón (con apoyo de Alejandro Werchavsky), el cual se aprobó por unanimidad.

Las primeras autoridades

El 4 de junio de 1953, Felipe Gallardo y Deolindo Felipe Bittel asumen como gobernador y vicegobernador de la nueva provincia Presidente Perón. Los acompañaron en su Gabinete el escribano Julio A. Marti Garro (ministro de Gobierno), Constentino Kosemeth (ministro de Economía) y Rafael R. Sotelo (ministro de Asuntos Sociales).

Según relatos del doctor Manuel Millán Ford, designado Fiscal General de la provincia, la asunción fue realizada en la Calle Julio A. Roca 231, por aquel entonces sede de la casa de Gobierno. El acto se realizó en un patio interior en un día fresco y luminoso, donde estaba ubicado una mesa cubierta por un manto verde y sobre ella estaban un tintero, una Biblia y un crucifijo. A un costado la Bandera Argentina y sobre la pared un retrato de Juan Domingo Perón y otro de Evita. Fue extremadamente austera, como austero fue su gobierno.

Duró dos años y tres meses, pero se lo recuerda permanentemente como un gobierno progresista y ejemplar. Con el fatídico golpe militar de la Revolución libertadora en 1955 que destituyó a Juan Domingo Perón, por lógica cayó su gobierno del Chaco. Felipe Gallardo entregó el poder político el 19 de septiembre de ese año y a los pocos días, es detenido e incomunicado y maltratado por las autoridades militares de turno.

El 22 de septiembre de 1955 por mando militar se derogó la Constitución nacional y provincial y por resolución del Presidente de la Junta Militar general Lonardi, jefe del Movimiento del 16 de Septiembre, suprime por Decreto el nombre de Provincia Presidente Perón restituyendo el nombre tradicional de Provincia del Chaco.

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La Provincialización del Chaco, el histórico proceso de un anhelo

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La Provincialización del Chaco, el histórico proceso de un anhelo

Gutiérrez Viñuales impartió cursos en numerosas instituciones públicas y privadas de Europa y Latinoamérica y ha comisariado varias exposiciones y publicado numerosos estudios sobre estos temas entre libros, capítulos y artículos.

Para la mejor comprensión del período abarcado en su informe, lo dividió en tres grandes etapas, distinguiéndose en cada una de ellas dos subperíodos. Como último punto, antes de concluir, se agrega una breve mención a los hechos posteriores a la provincialización, lo cual constituye una superficial referencia a un nuevo problema de investigación: la constitucionalización.

Conclusiones

Estas son sus conclusiones expuestas en el trabajo:

La falta de cumplimiento de las cláusulas de la ley Nº 1532 de organización y gobierno de los territorios nacionales, sancionada en 1884, originó enfrentamientos entre distintas fuerzas, nacionales y locales, cuyos móviles de lucha fueron variados.

Los testimonios que acompañaron el desempeño práctico de estos movimientos, defensores o coartantes de los derechos legítimos del habitante del territorio, no dejan dudas sobre cuál era la situación del Chaco: legalmente, y tras un vertiginoso crecimiento demográfico, estaba, hacia comienzos de la década del veinte, en condiciones de provincializarse.

La realidad mostraba, de todas maneras, que ni siquiera se contaba con legislatura propia ni representación parlamentaria, limitándose la población a la elección de concejales municipales como todo derecho cívico. La situación no variaría hasta mediados de siglo.

El desarrollo de la gobernación fue de carácter cambiante. Así, tras momentos de incertidumbre acentuados, sobre todo en los albores del novecientos, con servicios públicos desorganizados e inutilidad de la policía, cárceles y escuelas, el progreso territorial fue in crescendo.

Se revirtieron en cierta manera estas contingencias desfavorables con avances sociales y culturales y, fundamentalmente, con notables adelantos en las fases económica e industrial:

Grandes cosechas de algodón, aumento en la elaboración de productos derivados del quebracho, destacada organización de los transportes mediante la comunicación ferroviaria con el Noroeste argentino y el servicio prestado por el puerto de Barranqueras, donde se recibía la producción regional para ser redistribuida a través del tráfico fluvial.

Un problema acuciante, de tipo político, que se dio casi invariablemente y en forma paralela a estas contingencias, fue la pésima administración ejercida por los gobernadores del territorio. Estos funcionarios, designados directamente por el P.E.N., se caracterizaron en las más de las veces por desconocer su lugar de actuación y los problemas específicos de sus distritos, por la falta de atribuciones eficientes en su jurisdicción, por la carencia del suficiente presupuesto para ejercer sus funciones y por ser, en la práctica de estas, manipulados por el Ejecutivo desde la Capital Federal.

Aquella coyuntura socio-económica en constante transición, sumada así al cada vez más agobiante estado político, con dichas administraciones alarmantes y la consabida falta de derechos cívicos en los habitantes, llevaron a la formación de diversos grupos o instituciones en el Territorio que propiciaron, cada una a su manera, el reconocimiento de las legítimas pretensiones.

La primera fuerza de la que se tiene conocimiento fue la «Liga Territorial», creada en 1918, y que contó con la adhesión de grupos similares de Formosa y La Pampa. La siguieron, cronológicamente, el «Comité por un gobernador chaqueño» (1919), la «Unión Territorial del Chaco» (1920), la «Asociación de Fomento de los Territorios de Chaco y Formosa» (1922), la «Agrupación Pro Derechos Territoriales» (1930- 31), la «Alianza Civil Territorial» (1936) y el «Sindicato Único de Trabajadores Agrarios» (1945). Aquí también hay que señalar una organización interterritorial, la «Junta Permanente» (1922), formada por delegados de municipios, comisiones de fomento y sociedades rurales de los territorios.

Estas asociaciones tuvieron como objetivos inmediatos la representación parlamentaria, la elección de gobernadores nativos y, algunas, la provincialización. Algunos gremios organizados con anterioridad para otros fines, intervinieron también en los reclamos:

La «Sociedad Rural del Chaco» abogó hacia 1928 por la autonomía económica y la representación parlamentaria, mientras que la «Cámara de Comercio» apoyó la creación de la «Comisión Pro Capacitación Institucional» en los primeros años treinta, entidad que propiciaba la provincialización en el caso de que las tierras fiscales se convirtieran en «patrimonio provincial» y se erigiese asimismo un plan de «Instrucción Pública». Esta «Comisión» se oponía a la unión de los Territorios del Chaco y Formosa, intención de ciertos proyectantes del momento.

En la década del cuarenta fue la «Confederación General del Trabajo», sección Resistencia, quién se abocó a la lucha por la provincialización, trabajando a la par del «Sindicato Unico de Trabajadores Agrarios».  Las mayores discusiones dentro del territorio se plantearon con motivo de la provincialización.

Los distintos puntos de vista respecto de este cambio estructural comenzaron a chocar durante el período radical, alcanzando su punto álgido en los primeros años treinta y disminuyendo tangencialmente a mediados del mismo decenio, coincidiendo con la primera parte de lo que hemos propuesto denominar «Etapa de la consolidación de la provincialización como objetivo fundamental».

Las fuerzas que se oponían a una autonomía inmediata eran principalmente la «Asociación de Fomento de los Territorios de Chaco y Formosa» y la «Comisión Pro Capacitación Institucional», además del naturalista e ideólogo de los iniciales reclamos locales, doctor Enrique Lynch Arribálzaga.

La posición provincialista, triunfante tras los dos Congresos de municipios chaqueños de 1933 y 1935, fue sostenida por la renovadora revista «Estampa Chaqueña», de gran difusión en la región, la «Junta Provincialista del Chaco» y la juventud socialista, aunque esta estaba más abocada a lograr la designación local de gobernadores.

Este punto de vista se consolidó definitivamente tras los Congresos de Territorios Nacionales de 1939 y 1940. Los argumentos esgrimidos por unos y otros están detallados y clasificados más adelante. Mientras todo esto ocurría, la población trabajadora, el habitante común, ya sea por indiferencia o falta de concientización, se mantuvo al margen de los enfrentamientos sin definir una posición.  La prensa no se mantuvo neutral.

En 1915 apareció en el Territorio Nacional el diario «La Voz del Chaco», medio que, sumándose a «El Colono» (editado desde 1906) y a la revista «El Chaco», órgano de difusión de la «Asociación de Fomento» (desde 1927), llevaron adelante las luchas reivindicatorias de los derechos, tales como la representación parlamentaria y la elección de gobernadores nativos.

Lo mismo, aunque en menor escala, puede señalarse para el periódico «Justicia». En el decenio siguiente uno de los baluartes fue «Estampa Chaqueña», de neta tendencia provincialista, fin perseguido también por el menos importante «Chaco Provincia». A nivel nacional, y luego de momentos de indiferencia, apoyaron los reclamos varios diarios metropolitanos: «La Razón», «La Nación», «La Prensa», «Crítica», «Noticias Gráficas», «La Vanguardia», «El Mundo», etc.

En cuanto a la acción de los poderes nacionales, podemos observar un ritmo inconstante en la presentación de proyectos de ley referentes a la organización de los Territorios Nacionales en el Congreso. En diputados se propició la representación parlamentaria de los mismos, por primera vez, en 1898 con Silvano Bores.

Los proyectos se sucedieron con mayor frecuencia a fines de la década del diez y principios de los veinte y, a partir del intento de provincializar del presidente Yrigoyen, en 1922, comenzó también a proyectarse en la Legislatura, la autonomía de las gobernaciones. Los proyectos de provincialización se impusieron a los que propiciaban la designación de delegados al Congreso en el transcurso de la década del treinta. El puntapié inicial fue dado por el socialista Demetrio Buira en 1932.

La importancia del citado problema desembocó en la creación en las Cámaras de sendas Comisiones de Territorios Nacionales. Con ellas mejoró la organización, a nivel nacional, de los reclamos. Luego de la «regresión» producida durante el período de gobierno de la «Concordancia», entre 1938 y 1943, y ya en la etapa peronista, la presentación de proyectos, otorgando la autonomía, con los mismos derechos que las catorce provincias, no sólo ya a Chaco, La Pampa, Misiones y Río Negro, sino también a Formosa y Neuquén, fue masiva.

El dominio oficialista en el Congreso fue un factor determinante, tanto que el Senado, que hasta ese momento, y debido a su conservadurismo, no había propuesto nunca la provincialización de los territorios, comenzó a hacerlo.

El Plan Quinquenal dado por el P.E.N. comprendía, para luego de la ejercitación de una gimnasia política en los territorios, es decir, la elección de representantes, autoridades y legisladores locales, la provincialización.

Esto significó simplemente un atemperamiento en tiempo ya que los ideales no sufrieron una regresión.

Los primeros debates sobre autonomía de las gobernaciones se dieron en las dos cámaras legislativas en 1951, al discutirse el proyecto presentado en el Senado por Teisaire, que al fin se convertiría en la ley Nº 14.037 de provincialización.

Analizando ahora el espectro político de la Legislatura Nacional, apreciamos acciones dispares. Partidos grandes como la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista, y otros más chicos, como el Partido Socialista Independiente, el Partido Demócrata Progresista y el Partido Laborista, propiciaron el cumplimiento de la ley con diversos proyectos, pero fue el Partido peronista quien, finalmente, se encargó de hacer justicia.

Aquellas fuerzas políticas, o bien habían carecido de mayoría como para hacerla, o no se habían interesado demasiado por el asunto, o -como sucedió en varias oportunidades- proyectaron los cambios institucionales para los territorios como consecuencia de inmediatos fines electorales. La cuestión es que, hasta el momento de darse la provincialización, nada habían hecho.

Para terminar estas conclusiones, haremos una breve clasificación de los argumentos sostenidos, a nivel local, por quienes se oponían a la provincialización y, a nivel nacional, por quienes retaceaban el otorgamiento de los derechos reclamados. Los rechazos en el ambiente territorial, esgrimidos casi todos por la «Asociación de Fomento de los Territorios de Chaco y Formosa», pueden clasificarse en:

Económicos:

1) ¿Cuál sería el presupuesto para el futuro desenvolvimiento de las nuevas provincias? Algunas soluciones fueron planteadas por los diputados Saccone, Cooke, Rouggier y Tommasi, y también por la «Comisión Pro Capacitación Institucional». Podían pasar a los nuevos Estados federales tierras fiscales y edificios públicos, además de otorgarse subsidios nacionales anuales durante un tiempo.  2) La situación del Chaco difería de la de La Pampa, la cual estaba rodeada de provincias importantes como Buenos Aires, Córdoba y San Luis.

El problema de nuestro territorio era el de la existencia de gran cantidad de tierras fiscales que no podrían transferirse a un nuevo Estado.  3) El desarrollo industrial se había producido, en gran medida, debido a la acción de trabajadores y empresarios que venían desde las provincias a radicarse, para evitar así las cuantiosas gabetas que debían soportar en sus lugares de origen. Se temía que, con la autonomía, esta gente emigrara y el Chaco quedase en las mismas condiciones que las denominadas «provincias pobres». El problema de los nuevos impuestos podía solucionarse con un presupuesto nacional.

Políticos:

4) Se sostenía la falta de «gimnasia política», es decir el ejercitamiento cívico con la elección de representantes y legisladores propios, además de las autoridades gubernamentales. De esta corriente podemos señalar a Enrique Lynch Arribálzaga y, a nivel nacional, a las cláusulas del Plan Quinquenal del gobierno peronista.  5) Creían algunos que la autonomía del territorio traería el «virus de la politiquería». Estos temores no estaban muy infundados: la ejercitación de los derechos cívicos sería, ni más ni menos, una señal de progreso para la nueva provincia.  6) Hubo variadas reticencias a la provincialización cuando, durante la década del treinta, legisladores nacionales proyectaron la misma pero proponiendo la unión de Chaco y Formosa, convencidos de la similitud de ambas y de sus «buenas comunicaciones», lo cual no resultó demasiado cierto si tenemos en cuenta los testimonios oponiéndose a leyes de esta naturaleza.

En cuanto a los fundamentos sostenidos por los poderes nacionales, con el fin de mantener a los Territorios Nacionales en su mismo estado, retaceándoles los derechos correspondientes, también podemos clasificarlos en económicos y políticos. También citamos causas judicial y cultural.

Económicos:

1) La autonomía de los territorios supondría la creación de un sistema financiero diferenciado del presupuesto nacional y, por lo tanto, otro régimen impositivo.  2) A los intereses económicos de grandes terratenientes y otras fuerzas conservadoras les convenía la inferioridad legal de los territorios, para satisfacer así sus apetencias. Esta posición fue particularmente fuerte durante los gobiernos de Alvear, Ortiz y Castillo.  3) Temor de que al dar la autonomía económica a los territorios, la «incapacidad» -que sólo por desconocimiento, suponían los poderosos- los llevase a malos manejos y a crisis similares a las de las otras provincias.

Políticos:

4) Supuesta incapacidad política de los territorios para gobernarse a sí mismos. Habría que preguntarse si los gobernadores que mandaban desde la Capital Federal podían jactarse de «aptitud política». ¿Acaso no se iban a poder mejorar sus acciones en el poder? La experiencia demostró que cuando los gobernadores fueron nativos, tales los casos de Arbo y Blanco en 1920, Mac Lean en 1931 y Lagerheim en 1938, las cosas mejoraron. Tal «incapacidad» era infundada. Además la capacidad productiva del Chaco, ¿no era herramienta para medir la calidad del habitante?

La designación de gobernantes permitía al P.E.N., en la realidad, matar dos pájaros de un tiro: manejaba mediante estos títeres a los territorios y ubicaba asimismo, en algún puesto, a políticos desfavorecidos en alguna elección.  5) Las fuerzas conservadoras temían que con el ingreso de representantes de nuevas provincias al Senado, se rompiera el equilibrio existente entre las otras catorce.  6) Se creía que los pobladores extranjeros eran numéricamente mayoritarios en los Territorios Nacionales y, por lo tanto, una autonomía hubiera significado la entrega de la dirección de intereses nacionales a los mismos. No era cierto.

Judicial:

7) La provincialización significaría la creación de una justicia local a convivir con la federal. Se temía la superposición de jurisdicciones.

Cultural:

8) Hubo quienes, curiosamente, esgrimieron como argumento castrador, la falta de «desarrollo cultural» de los territorios. Tampoco era cierto: en la década del treinta se elevó el nivel educacional, siendo otros índices de auge la instalación de instituciones deportivas y sociales, bibliotecas, etc.

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